AYACUCHO, PERU — Una serie de excavaciones científicas han puesto al descubierto impresionantes estructuras ocultas en el corazón del complejo prehispánico de Vilcas Huamán. El hallazgo de una escalinata secreta en el sector Ushno y de una red subterránea de ingeniería hidráulica aporta información clave sobre la organización ceremonial, política y tecnológica de este importante centro arqueológico.
Los trabajos, ejecutados con el financiamiento del Gobierno Regional de Ayacucho, han desenterrado evidencias que demuestran el altísimo nivel de conocimiento arquitectónico de los constructores andinos. El descubrimiento promete abrir nuevas líneas de investigación sobre los vínculos económicos y las tecnologías de control de agua en el antiguo Perú.

El acceso exclusivo del Sapa Inka en la plataforma del Ushno
Las investigaciones arqueológicas enfocadas en el sector del Ushno —una imponente estructura piramidal usada como trono y centro de adoración— dieron como resultado la identificación de una segunda escalinata que conduce directamente a las plataformas superiores del recinto. Según los especialistas del proyecto, este acceso secundario estaba diseñado para el uso exclusivo del Sapa Inka, la máxima autoridad del Tahuantinsuyo.
La presencia del gobernante inca, considerado el hijo directo del Sol y el jefe absoluto a nivel político, militar y religioso, era el eje central de los rituales de Estado. El uso de esta escalinata secreta permitía al soberano aparecer de manera imponente ante la población congregada en la plaza principal, un elemento arquitectónico estratégico que reforzaba el carácter sagrado y la majestuosidad de las ceremonias oficiales del imperio.
Redes de intercambio económico y ocupación prolongada
Las exploraciones se extendieron también hacia la Kallanka, una enorme estructura rectangular destinada a funciones administrativas y de albergue. En este sector, los arqueólogos recuperaron materiales valiosos como pisos antiguos bien conservados, postes de madera y piezas de cobre que evidencian una ocupación continua y prolongada que se extendió desde el auge incaico hasta etapas posteriores a la conquista.
Entre los objetos más llamativos recuperados por el equipo científico destacan diversos fragmentos de conchas marinas (Spondylus). El hallazgo de estos elementos costeros en plena sierra ayacuchana confirma la vigencia de activas redes de intercambio económico y rutas comerciales a larga distancia que integraron de forma eficiente las distintas regiones geográficas del mundo andino, sosteniendo la actividad y el abastecimiento del asentamiento.

Ingeniería hidráulica subterránea de civilizaciones anteriores
El descubrimiento más sorprendente de la temporada corresponde a una compleja infraestructura hidráulica subterránea. El sistema está compuesto por canales de piedra, drenes de evacuación y terrazas de nivelación diseñadas con precisión para capturar, controlar y distribuir de manera eficiente el agua proveniente de las intensas lluvias estacionales, abasteciendo los campos agrícolas colindantes.
Tras los primeros análisis técnicos de la piedra y los sedimentos, los investigadores sostienen la hipótesis de que una parte considerable de esta red de canales pertenece a ocupaciones culturales anteriores al periodo incaico. Este hito demuestra que el Tahuantinsuyo aprovechó y perfeccionó los conocimientos de ingeniería de civilizaciones previas, abriendo una ventana científica para comprender las fases más tempranas del desarrollo tecnológico en la región de Vilcas Huamán.
